Nunca se abandona, en todo caso nos retiramos para reparar y luego seguir nuestro rumbo

Jean, el maestro que enseña a las nuevas generaciones a respetar el mar, Samantha consigue que día trás día decenas de niños puedan ser operados del corazón en países desfavorecidos, Benjamin alerta sobre los daños ligados a la contaminación y al cambio climático, Alexia organiza jornadas para mujeres en situación de exclusión, Didac acerca el mar a colectivos que a menudo no tienen acceso al mundo náutico, Thomas da sentido a las redes profesionales inclusivas, Damien, 2 veces en lo más alto del podio de los juegos paraolímpicos, para quién la discapacidad no existe, siempre encuentra soluciones, Yannick, el ganador de esta edición, el emprendedor que idea hidrogeneradores para reducir las emisiones de CO2…

Eran 33 el 8 de noviembre 2020 para emprender el Vendée Globe, para dar la vuelta al mundo sin escalas, ni asistencia. Actualmente es una de las regatas más importantes de la navegación en solitario. La dificultad de esta regata la hace accesible tan solo a los navegantes más preparados, que se enfrentan a condiciones de extrema dureza durante más de tres meses.

Para Didac, igual que todas y todos, la Vendée Globe 2020 no es solo un reto personal sino una oportunidad para inspirar a los amantes del mar a comprometerse con la sostenibilidad y la inclusión social. En 2016, se convirtió en el segundo español, en 25 años, en terminar la Vendée Globe. Le falta pocos días para llegar a Les Sables d’Olonne tras más de 90 días, antes de volver a Barcelona y seguir con su proyecto, invitando a científicos a usar el barco como plataforma para la investigación medioambiental, y también realizar actividades educacionales con diversos grupos – incluyendo estudiantes en formación profesional, grupos marginalizados y personas con habilidades diversas.

Envidia nos dan todas y todos, respeto y sobre todo mucha alegría por compartir con nosotros sus proyectos, trabajando todas y todos para un mundo más inclusivo, más sostenible, más amable.

Como dice Sébastien en su barco llamado Merci, cuando nos comprometemos, nunca abandonamos, como mucho nos retiramos para reparar y seguir el rumbo que nos hemos marcado.